Gracias a su céntrica situación en el corazón de Europa, Austria viene acogiendo a un gran número de visitantes desde hace siglos. Por los viejos caminos comerciales, que a menudo se remontan a la era romana –por ejemplo, a lo largo del Danubio o por los puertos de montaña de los Alpes-, han entrado en ocasiones en el país pueblos enteros procedentes de todos los rincones de la Tierra. Algunas han pasado sin detenerse o se han quedado poco tiempo. A gentes que enseguida se han asentado aquí, han traído su arte y cultura y con ello han contribuido a menudo a moldear la Austria de nuestros días.
Austria se debe a su privilegiada situación geográfica no sólo una mezcla fascinante de muchas culturas europeas (que se pueden comprobar en la enorme variedad de la cocina del país, entre otras muchas cosas), sino también su condición como uno de los destinos turísticos preferidos de la Europa contemporánea. Unos 17 millones de personas al año visitan el país situado entre el Lago Constanza y el lago Neusiedler See.
Las modernas autopistas, las cómodas butacas de los aviones y los rápidos trenes Eurocity facilitan la llegada al país con toda comodidad, y cuando el visitante ya se encuentra en Austria descubre que merece la pena conocerla mejor. La pequeña superficie de Austria, con tan solo 83.854km -, brinda una multitud de cosas dignas de ver y que merece la pena descubrir: los paisajes más variados, desde glaciares hasta llanuras, y testimonios artísticos y arquitectónicos de todas las épocas. Y aquí hay también, naturalmente, la oportunidad de practicar todo tipo de actividades deportivas: desde el senderismo hasta el montañismo extremo, la navegación a vela, el surfing, el buceo, el golf, el ciclismo de montaña, el parapente y el esquí estival.
No hace falta ir muy lejos para llegar de un sitio interesante a otro. Las excelentes vías de comunicaciones le dejan allí con toda rapidez. Las autopistas y carreteras, con su trazado y construcción de primera calidad, atraviesan como una telaraña el “país de las montañas”, como canta la primera estrofa del himno nacional austríaco, y trenes y autobuses enlazan todas las ciudades y pueblos. Incluso se puede llegar en coche (o en autobús) muy cerca de la cima del Grossglockner, la montaña más alta de Austria con 3797m de altitud.
